Ante el reciente incremento de casos de sarampión en México, que de acuerdo con la Secretaría de Salud suma 8 mil 332 casos confirmados distribuidos en las 32 entidades federativas, las autoridades sanitarias han reforzado las campañas de inmunización.
Uno de los principales cuestionamientos ante la alerta epidemiológica es si la cantidad de vacunas disponible es suficiente para que la población que lo requiera complete su esquema de vacunación. Al respecto, la Dra. Samantha Gaertner Barnard, directora general del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia), aseguró que el país cuenta con los insumos necesarios para frenar la propagación de esta enfermedad altamente contagiosa.
En entrevista para la Primera Emisión de Imagen Informativa con Pascal Beltrán del Río, la funcionaria fue enfática al señalar que el Estado mexicano realizó las adquisiciones necesarias para cubrir a la población objetivo y evitar un desabasto que comprometa la salud pública.
Tenemos suficientes vacunas. Adquirimos más de 27 millones de dosis para este año, de las cuales ya hemos entregado cerca de 4 millones. Hay vacuna suficiente para todos los grupos a los que se les debe aplicar”, afirmó.
Recordó que el programa es universal y gratuito, independientemente de la derechohabiencia. También puntualizó que la población puede ubicar su centro de vacunación más cercano marcando a la línea 079, donde se brinda orientación para localizar las más de 25 mil unidades de salud o puestos móviles habilitados.
La directora señaló que la estrategia actual no solo contempla el esquema tradicional para niñas y niños de un año y 18 meses, sino que se implementó una medida extraordinaria en zonas de alto riesgo denominada “dosis cero”.
Esta dosis cero se aplica a menores de seis a 11 meses como un mecanismo de protección; sin embargo, no cuenta para el esquema. Es necesario volver a aplicar la vacuna al año de edad”, explicó.
Asimismo, aclaró que la vacunación se extiende a adultos menores de 49 años que no tengan certeza sobre su antecedente vacunal, así como a grupos prioritarios, como personal de salud y educativo, y jornaleros agrícolas.
En cuanto a quiénes están exentos de vacunarse, la especialista explicó que se trata de un sector poblacional que posee inmunidad natural o adquirida por el contexto histórico de la enfermedad en el país.
Las personas mayores de 50 años, en su momento, recibieron una vacunación masiva o tuvieron la enfermedad de manera natural, lo que les otorga protección de por vida”, detalló.
Finalmente, respecto a la decisión de estados como Jalisco de hacer obligatorio el uso de cubrebocas en escuelas, la Dra. Gaertner reconoció que, aunque el sarampión se transmite por vía respiratoria, la mascarilla es solo una herramienta complementaria.
Cada estado ha enfrentado circunstancias particulares que los han llevado a tomar este tipo de decisiones. El cubrebocas es un mecanismo de protección adicional, pero lo más importante es la vacuna; sin duda, es la mejor herramienta”, concluyó.
